Escrito por 20:26 Artículos

La traición fácil al envite de Obama y a las posiciones moderadas de la UE nos han hecho daño como país

Entrevista de Roberto Veiga González a Yaxys Cires.

Yaxys Cires Dib, es abogado, con estudios en derecho internacional, acción política e inteligencia. Ha sido vicepresidente de la democracia cristiana en América, y actualmente se desempeña como asesor del Observatorio Cubano de Derecho Humanos y coordinador ejecutivo del Partido Demócrata Cristiano de Cuba. Ofrece sus opiniones acerca de las dificultades de la sociedad cubana, el encono político, y la necesaria democratización del Estado.

1) Cuba atraviesa una crisis, que se modifica por periodos, pero no cesa, sino más bien se ahonda. ¿Cuántas percepciones adviertes sobre la realidad cubana, sus crisis? ¿Cuáles son las diferencias sustancias entre estas? ¿Qué poseen en común? ¿Cuál es tu percepción propia del asunto?

El régimen sabe que es su propia crisis y que las causas son endógenas. Pero arreglarlo requiere cintura política y hacerse el harakiri -por así decirlo-, algo que pareciera no va con quienes detentan el poder. Mientras tanto, a los ciudadanos les hacen creer que es una crisis económica y coyuntural o que se debe a Estados Unidos.

Hay un grupo significativo de cubanos que no creen que sea exclusivamente económica, sino, ante todo, de valores. El problema es que a veces pierden de vista el ineludible peso de aquello que la Iglesia llama “las estructuras de pecado”. Hay un planteamiento simple: la señora del Comité de Defensa de la Revolución delata a su vecino que opina distinto exclusivamente porque le faltan valores o porque su vida ha quedado “atrapada” en una organización de control y represión social. Creo que hay de las dos cosas, de hecho, diría que una se retroalimenta de la otra.

También podríamos preguntarnos si el hecho de tener un sistema de educación ideologizado y que deja muy poco espacio, por ejemplo, para la familia, influye en la crisis de valores actual. Creo que estamos ante un sistema que no es compatible con la naturaleza humana y, por tanto, no puede estar en otro estado que no sea en crisis. El sistema es una gran y permanente fuente de crisis que se acumulan en todos los sentidos y ámbitos de la vida nacional. De ahí que los cubanos tengamos la sensación de que hemos pasado toda la vida de crisis en crisis.

La crisis es política, económica, social y de valores, y ante todo, del sistema socialista real. Pero si diagnosticamos el problema sin entrar en la esencia del mismo sistema y nos quedamos solamente en el ámbito de las causales humanas o coyunturales, nunca daremos con la solución real, que debe ser integral. Es muy difícil hacer otro diagnóstico cuando el fracaso es tan patente y el sufrimiento tan grande; sería engañarnos.

Lo importante es que el necesario cambio hacia una democracia no excluya a nadie, pero la perversión del sistema no debe ser ocultada. (leer toda la entrevista)

Last modified: 21 de octubre de 2020
Cerrar